Obstetricia

Nacentia

  • Registro
Hacer un seguimiento respetuoso del embarazo es:
  • Que la mujer marque el número y ritmo de visitas que le ayuden a vivir con más paz la gestación.
  • Que sea siempre atendida por la ginecóloga de su elección.
  • Que pueda acudir a la consulta en cualquier momento que tenga una duda o un problema y disponga de todo el tiempo que necesite.
  • Que se realicen las analíticas justas, sin excesos pero también sin restricciones sólo justificadas por motivo de gasto.
  • Que en consulta se realice el número de ecografías que la mujer desee: Desde sólo dos o tres, a una cada visita.
  • Que no se prohiban alimentos que no suponen riesgo para el embarazo, racionalizando especialmente la prevención de la toxoplasmosis.
  • Que no se prohiban actividades que no supongan riesgo: deporte, viajes, vuelos, piscina, relaciones sexuales...
  • Que el diagnóstico de enfermedades cromosómicas se plantee conociendo siempre en primer lugar las opciones vivenciales de los padres, y se decida siempre en función de resultados objetivos, evitando salvo deseo de los padres, pruebas invasivas.
  • Que la ecografía de semana 20, en la que se descartan las anomalías en los órganos del bebé, la realicen los más cualificados y prestigiosos ecografistas de Madrid.
  • Que ante la sospecha de una anomalía en el bebé en ese mismo día se le concierte una cita en el centro de referencia de diagnóstico precoz y se de un resultado cierto.
  • Que una mujer con cualquier patología médica sea acompañada en su proceso en colaboración con su especialista habitual desde el convencimiento de que el parto respetado de mínima intervención es especialmente beneficioso para ella.
  • Que no se impongan dietas hipocalóricas arbitrarias.
  • Que se racionalicen las pruebas diagnósticas, especialmente la sobrecarga de glucosa.
  • Que no se sobrediagnostique amenaza de parto prematuro con el consiguiente reposo absoluto y tratamiento tocolítico y se use siempre el acortamiento cervical medido por ecografía como criterio diagnóstico.
  • Que no se sobrediagnostique la sospecha de sufrimiento fetal al final del embarazo basándose solo en la monitorización fetal o la cantidad de líquido amniótico. Que el eco-doppler de arterias umbilicales y cerebrales, que es un dato objetivo, sea el criterio válido.
  • Que no se pongan límites arbitrarios a la finalización del embarazo, asumiendo que la semana 41 no es el límite mientras se garantice el bienestar fetal.
  • Que en todos los casos en los que exista un problema en el el embarazo, ya sea de la madre o el niño, dispongan de nuestro teléfono móvil para sentirse acompañadas en todo momento y poder consultar cualquier duda o preocupación.
  • Que a la mujer se le explique siempre todo, con un lenguaje claro, tantas veces como lo solicite.
  • Que se respete siempre su decisión informada.